Asociacion Peruana de Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias
Alzheimer

Cuidarse uno mismo

Alzheimer

Familia

Para algunos cuidadores la familia es la mayor fuente de ayuda, para otros es la mayor fuente de estrés. Dentro de lo posible, es importante aceptar ayuda de otros miembros de la familia, y no llevar la carga uno solo. Si se siente angustiado porque su familia no está ayudando y hasta pueden llegar a criticarlo, porque desconocen la enfermedad de Alzheimer, puede ser útil convocar a una reunión familiar para hablar del cuidado de la persona. Busque que la familia se eduque en el tema y comparta un tiempo con el portador del mal para “que vivan la experiencia”.

Comparta sus problemas

Es necesario que comparta con otros sus sentimientos y experiencias como cuidador. Si se los guarda para sí puede ser más difícil cuidar a la persona con EA. Si puede ver que lo que usted está viviendo es una respuesta natural a su situación, le será más fácil el manejo. Trate de aceptar
ayuda cuando otro se la ofrezca, aunque tenga la sensación de que lo pueda molestar. Trate de pensar con anticipación y tener a alguien a quien recurrir en caso de emergencia. Acuda a la Asociación de Alzheimer – APEAD –  y participe de los grupos de soporte.

Tiempo para uno mismo

Es esencial que tenga tiempo para usted. Esto le permitirá estar más tiempo con otras personas, disfrutar de su pasatiempo favorito y lo más importante, divertirse y disminuir el estrés y cansancio que produce el cuidado. Si usted necesita más tiempo, trate de encontrar a alguien que se haga cargo del cuidado del enfermo para que usted pueda descansar.

Conozca sus límites

¿Cuánto más puede aguantar antes de que sea demasiado? Mucha gente se dará cuenta de cuánto puede aguantar antes de llegar al punto en el que el cuidado lo abrume. Si su situación es insoportable pida ayuda para evitar una crisis.
Si el cuidador no se cuida empieza con muchas molestias corporales – dolores de espalda, cabeza entre otras-. Además su carácter puede ir cambiando, se torna más propenso a la irritabilidad, a la emotividad. Al final puede deprimirse y además abrir las puertas a enfermedades médicas.

No se culpe a usted mismo

No se culpe ni haga lo mismo con la persona con la EA por los problemas que atraviesa. Recuerde que la causa es la enfermedad. Si cree que la relación con amigos o familiares se está desvaneciendo, no se culpe ni los culpe. Trate de buscar las causas de la ruptura y discútalas con ellos. Recuerde que el relacionarse con otros puede ser una fuente valiosa de apoyo para usted. Esto puede ser una ventaja para usted y la persona con EA. Recuerda, nadie tiene la culpa de la enfermedad.

Busque y tome asesoramiento

Le ayudará buscar asesoramiento sobre su rol cambiante y los cambios que ocurren en la persona con la EA.

Recuerde que usted es importante

Usted es importante para usted mismo y usted es importante en la vida de la persona con EA. Sin usted, la persona se sentiría perdida. Esta es otra razón tan esencial para que usted se cuide.